miércoles, 4 de julio de 2007

ver y oir

Cuando te vi no eran mis ojos lo que te veían, sino mi alma; cuando te escuché no eran mis oidos lo que te escuchaban, sino mi corazón... y comprendí que se ve con el alma y se escucha con el corazón... y cada vez que te veo y te escucho, siento ese gran amor por ti.

No hay comentarios.: