Los días no pasan, sin tí. El tiempo se detiene, parece detenerse. Te veo al cerrar los ojos, sales a mi encuentro como muchas veces, llorando, riendo, hablando y hablando y hablando, siendo tú, mi tú. ¿Qué quieres que te diga? Puedo pasarme días enteros escribiendo, escribiéndote, escribiéndome, dejando parte de mí en unas cuantas letras. Y aún así no sería suficiente, aún así no diría suficiente.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario