Apareces, despues de mucho tiempo.
Y dueles.
Creí que ya había pasado, que nunca dolerías más.
Pero no es así.
Me doy cuenta de que mucho de lo que soy es debido a ti, al odio que provocaste, a la desilusión, al desencanto. Pero aún así no puedo evitar pensar en lo que habría sido y no fué. No puedo evitar pensar en tus porqués. Y, podrá sonar extraño, pero no puedo evitar odiarte tanto como algún día te amé.
En fin, nunca lo sabrás. O quizá lo sabes ya, y sólo no quieres enterarte.
Las cosas se pagan tarde o temprano.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario